Lo echo de menos, echo de menos que me abrace, que pueda hacer el tonto con él, reírme como nunca lo he echo y me quejo igual , porque yo necesito sentirme como cuando estoy con él todos los días, porque es una puta necesidad, necesito sentirme así de bien siempre. Saber que solo es él y yo, y punto, y que todo acaba ahí y ya está, que no hay nada más, que no existe nadie más.
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