Muchas veces nos hacemos los que somos fuertes, que nada puede vencernos, incluso nos mentimos a nosotros mismos, y nos creamos una buena historia que nosotros mismo nos contamos. Creemos estar bien, cuando de repente una lagrima cae sobre nuestro rostro y nosotros aun sin saber el motivo, sin embargo muchas veces se puede llorar por arrepentimientos, sacrificios, perdidas, por haber llegado a una meta, por alegria, de risa, de dolor, de sufrimiento, y tambien llorar... por mentirnos. Por eso, no esta bueno mentirse, si uno sabe que las cosas no andan bien, no hace falta estar todo el tiempo feliz, haciendonos y creyendo que todo esta de diez. Reconocer lo que hicimos mal, lo que nos lastima, lo que nos aleja, ese es el principio, el principio de una lagrima. Una lagrima se origina cuando nos damos cuenta, y abrimos los ojos, y asi podemos ver que las cosas no andan bien, y que todo lo que nosotros pensabamos no era del todo como lo creiamos que era. Por mi parte, a mi me cuesta mucho reconocer las cosas que hago mal, pero sin embargo, lo hago.
No hay comentarios:
Publicar un comentario